Con el
artículo de hoy abrimos el primer post de una tanda de redacciones acerca de la
película de El exorcista. Lo cierto
es que hace años que quiero escribir sobre esta película para el especial del Halloween
den blog y he decidido no posponerlo durante más tiempo. Es más, en lugar de
presentaros solo un artículo hablando sobre esta película, os estoy preparando
tres artículos acerca de esta mítica película.
Comenzaremos
hablando de su campaña de marketing y cuando el escándalo y el miedo venden.
Cuando El exorcista se estrenó en 1973 y Warner Bros
sabía que tenía entre manos algo distinto, algo diferente que no se había visto
hasta la fecha. La película no solo se vendió como una historia de terror más
porque ya desde un principio se dijo que era como una experiencia física y psicológica con la que el espectador iba a
sufrir.
En primer
lugar se usaron los rumores como
estrategia. La película aún no se había estrenado y ya se hablaba de gente
que de desmayaba en los cines, que vomitaba sobre las butacas y de espectadores
que directamente salían de la sala gritando y corriendo despavoridos como alma
que lleva el diablo. Incluso se habló de ambulancias instaladas en las puertas
de las salas de cine. De ser eso cierto (que no tenemos pruebas ni para
afirmarlo ni para desmentirlo), cualquier productora se abría esforzado por
ocultarlo. Pero no, Warner decidido alimentar más al monstruo expandiendo estos
rumores.
La polémica religiosa estaba asegurada desde un principio. Y es que las salas de cine se
llenaron hasta los topes tras su estreno. Para colmo, muchas ciudades se
llenaron de autoridades religiosas y grupos religiosos extremistas que
intentaron boicotear la producción. Por supuesto, y como era de esperar (me
imagino que la productora lo sabría) esto no hizo más que alentar a los
espectadores a acercarse a las salas de cine para ver la película de la
polémica.
El tráiler también resultó polémico. El tráiler original se hizo con imágenes
intermitentes en blanco negro,
acompañado con música inquietante. Este se retiró porque provocaba malestar,
por eso, ante la prohibición, los espectadores se interesaron más por él.
Por aquí te dejo el tráiler
prohibido de El Exorcista:
El título de Película maldita.
Por
supuesto, y como era de esperar, la prensa no tardó en referirse a El Exorcista como una película maldita.
No tardaron en relacionarla con rumores de accidentes y muertes en el rodaje.
De ese modo
El exorcista no tardó nada en pasar
de ser una película más de terror, a convertirse en todo un evento social. El
marketing del miedo y todos los rumores acerca del rodaje maldito ayudaron a
alimentar y a consolidar la leyenda.
Ya hemos
hablado del marketing de la película, de modo que en el artículo de la semana
que viene os hablaré sobre estos rumores de accidentes y muertes en el set. Y
finalmente, el día 31, celebraremos Halloween con un artículo de lo más
completo acerca de esta película.
¡Feliz Halloween!
