Si el cine puede hacer magia es gracias a los efectos especiales. Estos permiten ampliar horizontes, sorprender al espectador y enriquecer la narración. Su evolución, a lo largo de más de un siglo, refleja tanto el avance tecnológico como la capacidad de los guionistas y directores de contar historias con imágenes.
Los orígenes…
Todo
comenzó con la gran olvidada, la directora de cine Alice Guy. Nacida en Francia
desarrolló su carrera como cineasta en Estados Unidos, convirtiéndose así en la
inventora del cine más poco reconocida de la historia debido a su condición de
mujer. Fascinada por la invención del cinematógrafo de los hermanos Lumière,
Alice comenzó a experimentar con todo tipo de trucos y efectos especiales, tales
como: el corte y sustitución conocido como stop
trick, la aceleración y ralentización de la acción, sobreimpresiones y
exposición múltiple, pintado y coloreado a mano del celuloide y los efectos
cómicos con el montaje. Su película más destacada donde comenzó a realizar
todos estos experimentos es El hada de
los repollos (1986).
Otro
gran olvidado es el director de cine Segundo de Chomón. En este caso, un gran
olvidado debido a su condición de español (porque sí, porque ya sabemos que a
los pioneros y grandes inventos españoles siempre se les echa atrás hasta tal
punto de, en la mayoría de ocasiones, caer en el olvido). Chomón solía utilizar
los siguientes trucos: stop motion,
truco de sustitución o corte mágico, tintado y coloreado a mano del celuloide,
sobreimpresiones y exposiciones múltiples, travelling y movimientos de cámara
innovadores y la creación de maquetas y miniaturas. Su película más destacada
es El hotel eléctrico (1908).
Al que
sí que conoce todo el mundo, y el primero que viene a la mente de cualquiera
cuando se habla de los orígenes de los efectos especiales en el mundo del cine,
es al francés Georges Méliès. Destacó por sus actuaciones de mago ante las
cámaras utilizando técnicas como la sobreimpresión, la exposición múltiple, el
corte y la sustitución. Méliès fue todo un creador de ilusiones. Su película
más famosa fue Viaje a la Luna
(1902). Esta película, como ya sabrás, es la que da vida y le proporciona una
cara al logotipo de este blog. Retratos de cine es una mezcla entre Viaje a la Luna de Méliès y la Mona Lisa de Da Vinci.
El Hollywood clásico…
Durante las décadas comprendidas entre 1930 y 1950, el cine
hollywoodiense perfeccionó muchísimo los efectos especiales. Las grandes
producciones usaban maquetas y pinturas sobre cristal (matte paintings) para recrear todo tipo de escenarios imposibles.
Un buen ejemplo de esto es King King
(1933), donde la animación en stop motion
de Willis O´Brien dio vida al mítico gorila gigante. Otro ejemplo es Ben-Hur (1959) con sus elaboradas
escenas de acción con decorados realmente colosales.
De lo que no se habla nunca es de la
participación de artistas falleros en el departamento de dirección artística
para construir estos grandes decorados. Tenemos películas que son un claro
ejemplo de ello como: Lawrence de Arabia
(1962), 55 días en Pekín (1963) y La caída del imperio romano (1964).
La era dorada de los efectos prácticos tuvo lugar
entre los 70s y 80s…
Con el auge
de la ciencia ficción y el terror, llegaron innovaciones decisivas. Star
Wars (1977) revolucionó el cine con maquetas detalladas, técnicas de motion control y todo tipo de efectos
ópticos. Al mismo tiempo, directores como John Carpenter o Ridley Scott
aprovecharon maquillajes prostéticos y
animatrónicos para dar vida a criaturas memorables como el xenomorfo de Alien
(1979) o La Cosa (1982).
La
revolución digital de los 90…
El gran
salto llegó con el CGI (imágenes generadas por ordenador). Un buen ejemplo es Terminator
2 (1991), que sorprendió con el T-1000 líquido. Y por supuesto también la
mítica Jurassic Park (1993), que mostró dinosaurios hiperrealistas que
mezclaban animatrónica y gráficos digitales. Por primera vez, los efectos
digitales no solo complementaban, sino que lideraban el espectáculo visual.
El
presente: realismo digital y nuevas tecnologías…
Hoy en día,
la mayoría de superproducciones se apoyan en pantallas verdes, CGI y utilizan la técnica de captura de movimiento.
Un buen ejemplo es la revolucionaria Avatar (2009), que llevó la técnica
a un nuevo nivel con mundos y criaturas generadas por ordenador. Además, su secuela
potenció el uso de entornos submarinos digitales. Sin embargo, el público
también valora cuando se combinan efectos digitales con efectos prácticos, como en Mad Max: Fury Road (2015), donde
se usó explosiones y persecuciones reales potenciadas con retoques digitales.
El futuro: Realidad virtual e inteligencia artificial…
Sin lugar a dudas el camino que viene apunta a la integración de realidad aumentada, entornos virtuales e inteligencia artificial en la producción cinematográfica. Ya se están empezando a utilizar escenarios virtuales en lugar de chroma, lo que permite rodar escenas inmersivas en tiempo real. La línea que separa lo real de lo digital está cada vez más difusa.
En
conclusión, no me cabe duda de que los efectos especiales han convertido al
cine en toda una máquina de creación de sueños y mundos fantásticos. Empezando
por las ilusiones visuales, pasando por el despliegue tecnológico capaz de
materializar lo imposible a este avanzado futuro con escenarios inmersivos e
inteligencia artificial. No obstante la esencia siempre será la misma:
sorprender al espectador contando historias que trascienden a la realidad.
Por aquí te
dejo un recorrido rápido de su evolución…
Los efectos especiales han cambiado la
forma de contar historias en la gran pantalla. De simples trucos de cámara a
mundos digitales enteros, este es un recorrido rápido por su evolución:
📽️
1900s – Los orígenes mágicos:
·
Alice
Guy so
-Ejemplo:
·
Segundo
de Chomón so
-Ejemplo:
·
Georges
Méliès sorprende
con cortes de cámara, exposiciones múltiples y sobreimpresiones.
-Ejemplo:
Viaje a la Luna
(1902).
🏛️
1930s-50s – Maquetas y stop motion:
·
Se
popularizan las maquetas
y los matte paintings
(pinturas sobre cristal).
-Ejemplo:
King Kong (1933)
con animación en stop motion.
🚀
1970s-80s – La era dorada de los efectos prácticos:
·
Star
Wars revoluciona con
miniaturas y motion control.
-Ejemplo:
Maquillajes y elementos animatrónicos impresionan en Alien (1979) y La Cosa (1982).
💻
1990s – La llegada del CGI:
·
Terminator
2 (1991): el T-1000 líquido.
·
Jurassic
Park (1993):
dinosaurios hiperrealistas que combinan animatrónica
y CGI.
🌍
2000s-2010s – El dominio digital:
·
Avatar (2009) lleva la captura de movimiento y los entornos
digitales al siguiente nivel.
·
El
Señor de los Anillos
(2001-2003): Gollum, un icono del motion
capture.
🔮
Presente y futuro:
·
Mad
Max: Fury Road
(2015) combina explosiones reales con retoques
digitales.
·
The
Mandalorian (2019–)
usa escenarios virtuales con tecnología
LED en tiempo real.
·
Próximo
paso: realidad aumentada e inteligencia artificial.








