lunes, 15 de marzo de 2021

“Vacaciones en Roma”.

  

     Vacaciones en Roma (Roman Holiday en su título original) es una película estadounidense de 1953 dirigida por William Wyler y escrita por “Ian McLellan Hunter”, John Dighton y Dalton Trumbo en base a la historia de Dalton Trumbo. La música es de Georges Auric y la fotografía de Franz Planer (B&W). Entre el elenco de actores que compone la película podréis encontrar a: Gregory Peck, Audrey Hepburn, Eddie Albert, Hartley Power, Harcourt Williams, Margaret Rawlings, Tulio Carminati, Paolo Carlini, Claudio Ermelli, Paola Borboni, Alfredo Rizzo, Laura Solari, Gorella Gori, Heinz Hindrich, John Horne, Andre Esterhazy y Ugo De Pascale.


     La protagonista de esta historia es Ana, la princesa de un país centroeuropeo. Ana está cansada de sus obligaciones reales, de tener que aparentar que está plena y feliz cuando en realidad se encuentra muy cansada de su situación. Víctima de una medicina que la hace desinhibirse un poco, Ana termina escapándose de palacio. La joven princesa visitará la ciudad de incógnito junto al periodista Joe, a quien justamente le habían encargado que entrevistara a la princesa Ana.



    Vacaciones en Roma está considerada uno de los grandes pilares de la comedia romántica del cine.

    En un principio estaba previsto que fuese rodada en 1949 por Frank Capra con Cary Grant y Elizabeth Taylor. Capra veía esta película como una variación de Sucedió una noche (1934). No obstante, Liberty Films, la productora de Capra, tenía problemas financieros por lo que terminó vendiéndole algunas de sus propiedades a la Paramount. Le dijeron que debía ajustarse a un presupuesto ajustado y trabajar con el guionista Dalton Trumbo que en aquel momento estaba en una de las listas negra de Hollywood. Se dice que Capra tenía tendencias fascistas por lo que rehusó trabajar con Trumbo. Fue entonces cuando la dirección pasó a William Wyler, quien no tuvo problemas con ajustarse al presupuesto y trabajar con Trumbo.


     El guionista, Dalton Trumbo, fue el autor original de la idea para la película. Trumbo no podía ejercer porque estaba en la lista negra del Comité de Actividades Antiestadounidenses (en cierta época, Hollywood se vio sometido a una caza de brujas protagonizada por el senador McCarthy en contra del comunismo). Tumbro estaba inscrito en el partido comunista de Estados Unidos y era conocido como uno de los Diez de Hollywood. Como Trumbo no podía firmar ningún guión con su nombre, convenció a su amigo Ian McLellan Hunter para que firmase por él. De hecho cuando premiaron el trabajo de Trumbo con un Óscar fue Ian McLellan Hunter quien recogió la estatuilla. En 1993, con el fin de enmendar los errores que había cometido Hollywood en aquel momento, le entregaron a la viuda de Trumbo su tan merecido Óscar. El hijo de Hunter, Tim, se negó a ceder la estatuilla a la familia perteneciente por lo que en Hollywood terminaron creando un nuevo galardón para la viuda. También se reeditaron los créditos para que apareciese el nombre de Trumbo. Tristemente tuvieron que pasar casi cincuenta años para que se reconociese su nombre en los créditos. 


     Al emprender la búsqueda de la que se convertiría en la princesa Ana, se valoraron a las actrices Elizabeth Taylor y Jean Simmons y Suzanne Cloutier. No obstante, Jean Simmons y Elizabeth Taylor fueron inmediatamente descartadas por problemas de agenda.

   William Wyler quería contratar a Audrey Hepburn para la princesa Ana, pero quería hacerle antes una prueba de cámara. El director no se presentó a la prueba. Dejó a su asistente de cámara en su lugar bajo la orden de seguir grabando tras decir “corten”. Fue la naturalidad y espontaneidad de Audrey al recitar sus líneas una vez “supuestamente fuera de cámara”, lo que realmente convenció al director de que ella era la adecuada para el papel. Según dijo el propio William Wyler durante la promo de la película: “Tiene todas las cosas que busco: encanto, inocencia y talento. Además es divertida y absolutamente encantadora. No dudamos en ningún momento a la hora de decir que era nuestra chica”. Además, Wyler confesó estar buscando a una belleza opuesta a los cánones exuberantes de la época. Por lo que también dijo: “Era perfecta (…). Tenía poco culo, poco pecho y no llevaba ropa ajustada ni tacones altos. En resumen, una marciana. Sabíamos que iba a causar sensación.


     Vacaciones en Roma supondría el primer gran papel en Hollywood para Audrey Hepburn, el que la lanzaría al estrellato y le valdría un Óscar entre otros premios. Hasta entonces, Audrey había participado en películas británicas y francesas.

    Según A. H. Wiler en el The New York Times: “Está espléndida, bellísima, alternando sus escenas con la realeza con otras más infantiles en su búsqueda de placeres básicos y de amor. Aunque sonría en al final de la película, ella sigue estando sola, triste, lo que hace que su futuro sea muy difícil”.

    Tras esta película, Audrey se convertiría en uno de los grandes iconos de Hollywood. Todo un símbolo de elegancia, belleza, bondad y sencillez. 


     Audrey Hepburn no solo logró un Óscar como Mejor actriz, sino también un Tony por su interpretación en la obra Ondina que estaba presentando en Brodway. Al firmar con la Paramount, Audrey fue inteligente porque consiguió doce meses de descanso entre cada película, tiempo que le permitió trabajar también en el teatro. Tras Vacaciones en Roma, por ejemplo, Audrey volvió a trabajar en la función Gigi.

    Audrey Hepburn se convirtió en la primera actriz en conseguir un Óscar y un Tony en el mismo año. Tras ella la siguieron Shirley Booth y Ellen Burstyn.

   Tras Vacaciones en Roma, Audrey volvería a ser nominada a los Premios Óscar por Sabrina (1955), Historia de una monja (1960), Desayuno con diamantes (1962) y Sola en la oscuridad (1968).


     Antes de que el papel protagonista masculino fuese de Gergory Peck, William Wyler, el director, se lo ofreció a Cary Grant. Grant rechazó el papel supuestamente porque su edad se distanciaba mucho de la de Audrey como para crear una relación amorosa en la pantalla. Aun así, diez años después ambos protagonizarían juntos la película Charada (1963).

   Con el rechazo de Cary Grant, Gergory Peck se hizo con el papel. Peck bromeó diciendo que siempre le ofrecían los papeles rechazados por Grant. 



     No cabe duda de que Audrey Hepburn y Gregory Peck hicieron una buenísima pareja en la pantalla. Peck les pidió a los productores que colocasen el nombre de su compañera antes que el suyo en el cartel. Aunque en aquel momento ella todavía era una desconocida para el cine de Hollywood, él ya esperaba que su compañera se hiciese con un Óscar por su actuación. Los productores le hicieron caso a Gregory, y por supuesto Audrey acabó llevándose su tan merecido Óscar.


     Para aportar mayor realismo a la película, Wyler quiso contar con la aristocracia italiana. La famosa escena de la embajada contó con figuras de renombre de la aristocracia y con alta sociedad italiana. Debían cobrar un sueldo por aparecer en la película por estipulación de los sindicatos, pero tras su aparición donaron todo su sueldo a la caridad.


     Durante el rodaje, Audrey visitó un famoso taller de vestidos de novia donde encargó uno para su boda prevista con James Hanson. Como la boda se canceló, Audrey devolvió el vestido diciendo que se lo regalasen a una linda chica italiana que fuese a casarse y que no pudiese permitirse un vestido así. Sin duda todo un acto de amor y generosidad. Nuestra Audrey nunca defrauda.

    Además, la Paramount le regaló a Audrey todo el vestuario que utilizó durante la película, incluyendo complementos como zapatos, sombreros, bolsos y joyería. Lo hicieron como regalo de boda para la actriz. 

 


   Vacaciones en Roma se rodaría en blanco y negro en lugar de en Technicolor por temas de presupuesto. No obstante, Wyler afirmó que, por motivos artísticos, también eran mejor filmarla en blanco y negro. Roma es una ciudad preciosa y el director no quería que la maravilla de esta eclipsase a sus protagonistas. Aun así la ciudad sigue siendo preciosa por naturaleza, y ayuda mucho a crear el ambiente romántico entre los personajes principales.

    La Paramount quería rodarla en Hollywood, pero William Wyler se negó a que así fuera. El director consiguió el acuerdo que buscaba para poder grabar en el los estudios Cinecittà y en las calles de Roma, aunque con un presupuesto menor. Por el presupuesto reducido también tuvo que buscar a una actriz desconocida. Y de este modo fue como se rodó la primera película de Hollywod en Italia en su totalidad. Wyler soñaba con rodar en Europa para alejarse del Comité de Actividades Antiamericanas que le amenazaba por ser supuestamente demasiado liberal.


    Vacaciones en Roma también tuvo cierta presencia española. En la recepción final, cuando la princesa se presenta a los periodistas uno por uno, podemos ver a un periodista del ABC de Madrid y otro de La Vanguardia de Barcelona. Eran periodistas reales corresponsales en Roma. 


     Finalmente Vacaciones en Roma se estrenó el 27 de agosto de 1953.

    En 1999, Vacaciones en Roma fue elegida para su preservación en el Registro Nacional de Cine de los Estados Unidos por la Biblioteca del Congreso. Con ello se consideró que la decisión estaba tomada por ser “cultural, histórica y/o estéticamente significativa”.


     Vacaciones en Roma fue nominada hasta en diez categorías a los Premios Óscar: Mejor película, Mejor director par a William Wyler, Mejor actriz para Audrey Hepburn (ganadora), Mejor actor de reparto para Eddie Albert, Mejor argumento para Dalton Tumbro (ganador), Mejor Guión, Mejor director de arte en blanco y negro, Mejor fotografía en blanco y negro, Mejor diseño de vestuario en blanco y negro y Mejor Montaje. En los Globos de Oro, Audrey Hepburn se llevó el premio a Mejor actriz de drama. En los Premios BAFTA, William Wyler fue nominado en la categoría de Mejor película de cualquier fuente, Gregory Peck y Eddie Albert fueron nominados como Mejor actor extranjero, y Audrey Hepburn como Mejor actriz británica (ganadora). El Círculo de Críticos de Nueva York la nominó a Mejor película y le concedió el premio Mejor actriz a Audrey. El Sindicato de Directores (DGA) Nominó a William Wyler como mejor director. El Sindicato de Guionistas (WGA) galardonó a McLellan Hunter y John Dighton como Mejor guión de comedia. Y la National Board of Review la situó en su Top 10 Mejores películas del año.


 “Si no fuera porque considero que soy esclava del deber, de mi país y de mi rango esta noche no hubiese vuelto… y tal vez nunca”.

Princesa Ana.

“Vacaciones en Roma”.



Te recomiendo también mi post sobre Desayuno con diamantes:

https://blogretratosdecine.blogspot.com/2021/03/desayuno-con-diamantes.html

 






lunes, 8 de marzo de 2021

“Sabrina”.

 

   Sabrina (mismo nombre en su título original) es una película estadounidense de 1954, dirigida por Billy Wilder, y escrita por el propio Wilder y Ernest Lehman en base a la obra de Samuel Taylor. La música es de Friedrich Holaender y la fotografía de Charles Lang (B&W). Entre el elenco de actores que la compone se encuentra: Audrey Hepburn, William Holden, Humphrey Bogart, Walter Hampden, John Williams, Martha Hyder, Joan Vohs, Marcel Dalio, Marcel Hillaire, Nella Walker, Francis X. Bushman y Ellen Corby. 


     Sabrina es la hija del chófer de los Larrabee y está enamorada de David, el hijo menor. Su padre la envía a París a estudiar cocina. Cuando regresa Sabrina se ha convertido en una mujer sofisticada, elegante y seductora. Es en ese momento cuando David, el hermano menor, se empieza a fijar en ella; pero también lo hace Linus, el hermano mayor. Sabrina se encuentra entonces con un triángulo amoroso que la confunde tanto o más que a los hermanos. 


    Sabrina comenzó siendo una obra de teatro titulado Sabrina Fair, escrita por Samuel Taylor. Antes de estrenarse la obra de teatro se hizo la película a la cual se le cambió el nombre por Sabrina para no ser vinculada con la revista Vanity Fair. Posteriormente se estrenó la obra teatral, la cual, a diferencia de la película, fue todo un fracaso. 


     La película comienza con una voz en off introductoria narrada por Audrey Hepburn porque el director, Billy Wilder, pensó que de ese modo el público simpatizaría más con el largometraje.

     Durante la producción de la película Billy Wilder estuvo trabajando en el guión de forma continuada. Lo mismo pasó con la película El crepúsculo de los dioses (1950).


     La escena en la que Sabrina visita a Linus en su despacho y él la convence para que se vaya a París, estaba inconclusa en el momento en el que tocaba rodarla. El director tan solo contaba con una página y media del guión. Como no tenía la escena completa, Wilder le pidió a Audrey que fingiera estar enferma para que se retrasara el rodaje. Ella, como buena profesional, le hizo ese favor a su director. De ese modo comenzó a fingir jaquecas intermitentes que le impedían trabajar con normalidad. El rodaje de la página y media se alargó hasta las seis de la tarde gracias a Audrey. Como era viernes, Billy Wilder pudo aprovechar el fin de semana para terminar de escribir la escena. 


     Detrás de las cámaras se desenvolvió una historia de amor real. Audrey Hepburn y William Holden se enamoraron durante el rodaje. Finalmente se separaron cuando Audrey dejó a William. William no podía tener hijos, y como el mayor sueño de Audrey era ser madre, terminaron rompiendo su relación.

    Según el hijo de Humphrey Bogart en la biografía que escribió sobre su padre, a este le preocupaba el romance entre sus dos compañeros de reparto, porque creía que la química de la película iba en contra suya. 



    Probablemente Humphrey Bogart supuso la mayor complicación para la película. En un principio el papel de Linus Larrabee iba a ser interpretado por Cary Grant. En el último minuto Grant tuvo que dejar Sabrina por otro contrato, de modo que buscaron a Bogart como último recurso ya que siempre se le había considerado un buen actor. No obstante no era el mejor para el papel porque era más mayor que Audrey, dato que preocupaba al director, quien solo pensaba en que el público quedase lo suficientemente enganchado en la historia como para no fijarse en la diferencia de edad. Hay que tener en cuenta que en el Hollywood de los años 50, los actores estaban ligados a determinadas productoras con contratos de exclusividad. Por ello los directores contaban con un listado determinado de actores con los que podían trabajar.

    A Humphrey Borgart no le cabía bien nadie en la película. No soportaba al director Billy Wilder, tampoco al guionista Ernest Lehman, ni a los otros dos actores, Audrey Hepburn y William Holden.

    Bogart llegó a insultar al director preguntándole si el guión lo había escrito su hija pequeña.

    En una ocasión en la que Lehman no tenía una copia adicional de la reescritura del guión para Bogart, este explotó en un fuerte enfado. Wilder paró el rodaje y dijo que no se seguiría grabando a menos que Bogart se disculpase con el guionista. Y así fue. Bogart lo citó en su camerino, y tras una charla privada el rodaje siguió.

     Humphrey Bogart le tenía un odio especial al actor William Holden. Lo odiaba tanto que le puso el apodo: Smiling Jim.

    Por supuesto, también tenía su ración de rencor para Audrey Hepburn. Esto se hace evidente en algunas de las escenas compartidas en las que vemos a Audrey actuar a la perfección y a Bogart poniendo una cara un tanto rara e incómoda. Aun así, a pesar de ser él el de las caras incómodas y ella la más profesional de los dos, Bogart criticó la actuación de su compañera y también su trayectoria profesional en general. ¿Quién sabe? A lo mejor le molestaba que la película tuviese nombre de mujer y fuese protagonizado por una.

Además, Bogart trató de enchufar a su mujer, Lauren Bacall, para el papel de Sabrina. Puede que por eso también le tuviese especial odio a la actriz. 

   Muchos críticos coinciden con la idea de que la elección apurada de Bogart fue un completo error, que su papel debió ocuparlo Holden, y el papel que ocupa Holden otro actor más joven. Personalmente coincido con ellos. Por muy buen actor que fuese Bogart, las actitudes que tenía con sus compañeros y con el resto del equipo no eran precisamente muy profesionales.


     Por Sabrina Humphrey Bogart ganó la friolera de 300.000 dólares. William Holden ganó la mitad, 150.000 dólares. Y Audrey Hepburn la escandalosa aberración de 15.000 dólares. El caso de Hepburn es una muestra de más la infravaloración de las mujeres tanto en Hollywood como en el mundo laboral en general. Los sueldos de las mujeres no es que fueran menores que los de los hombres sino que eran MUCHO menores. En este caso, resulta incluso más grave teniendo en cuenta que Audrey Hepburn es la protagonista de la película.


     En Sabrina existen un par de referencias a la próxima película que estrenaría Billy Wilder. Se trata del famoso largometraje protagonizado por Marylin Monroe La tentación vive arriba (1955). Esta película se menciona al menos hasta en dos ocasiones en Sabrina.


     Billy Wilder confirmó que Audrey Hepburn le daba mucha importancia al vestuario de sus películas.

    Además el vestuario, en este caso, se convirtió en una de las claves de la película. El personaje de Sabrina sufre una importante transformación de personalidad, actitud y vestuario tras su paso por París, por lo que a partir de ahí el vestuario cobra especial importancia en la narración de la historia.

   Con la recomendación de su esposa, Wilder contactó con el diseñador francés novel Hubert Givenchi para el vestuario de Hepburn. Según se dice, cuando Givenchy acudió para trabajar con el vestuario creyó que iba a vestir a Katherine Hepburn porque no conocía a Audrey Hepburn. Después de todo aquello Audrey Hepburn y Hubert Givenchy se convirtieron en íntimos amigos, se inspiraron el uno en el otro para sus trabajos, y mantuvieron su amistad durante el resto de sus vidas.

    Los ejecutivos de la Paramount no querían financiar la alta costura de la cual precisaba Wilder para trabajar, de modo que le amenazaron con descontárselo del sueldo de Audrey porque ella iba a quedarse con los vestidos. Al final llegaron a un acuerdo: mencionarían a Givenchy en los créditos pero figuraría Edith Head como responsable del vestuario. Y así fue como Edith Head terminó llevándose un Óscar como Mejor vestuario que debió ser para Hubert Givenchy. Sin duda todo aquel jaleo con los contratos exclusivos, supuso una vez más un completo desastre que desembocaría en una gran injusticia. 


     Mi vestido favorito de esta película es el precioso vestido que luce Audrey Hepburn cuando su personaje visita el despacho de uno de los hermanos. Incluso tengo una réplica de este vestido con unos pocos cambios estructurales.

    La imagen de Audrey Hepburn vestida por Hubert Givenchy sigue siendo hoy en día todo un icono de belleza y elegancia.


     Sabrina se rodó entre los meses de septiembre y diciembre de 1953, concluyendo en 5 de diciembre con 11 días de retraso. Se grabó en Manhattan, Long Island y en los estudios de Hollywood.

    El presupuesto estuvo un poco por encima de los dos millones de dólares. Fue la película de mayor presupuesto de Wilder.

     Sabrina se estrenó al año siguiente y fue todo un éxito en taquilla.

    La Paramount la vendió como una película protagonizada y dirigida por ganadores de Óscar. Humphrey Bogart había ganado uno por La reina Africana, William Holden por Stalag 17, Audrey Hepburn por Vacaciones en Roma, y Billy Wilder por Días sin huella


     A día de hoy esta es mi película favorita de Audrey Hepburn porque su historia me parece cautivadora y la actriz es especialmente elegante, y también muy buena, en ella. 


     Sabrina fue nominada a los Óscar en las categorías de: Mejor dirección ara Billy Wilder, Mejor actriz para Audrey Hepburn, Mejor guión, Mejor fotografía en blanco y negro, Mejor dirección artística en blanco y negro y Mejor vestuario en blanco y negro (ganadora Edith Head, aunque el premio debió ser de Hubert Givenchy). Además, Sabrina se llevó el Globo de Oro en la categoría de Mejor guión. En cuanto a los Premios BAFTA, Audrey Hepburn fue nominada como Mejor actriz británica. El Círculo de Críticos de Nueva York también nominó a Audrey como mejor actriz. El Sindicato de Directores (DGA) nominó a Billy Wilder como Mejor director en su momento. El Sindicato de Guionistas (WGA) nominó a la película como Mejor comedia. La National Board of Review la colocó en su top diez de mejores películas.


DAVID:

¡Qué casualidad! Yo también me llamo David.

SABRINA:

Sí, que casualidad.



Además de mi post de la semana pasada te recomiendo mi post sobre ¿En qué consiste el trabajo de un director de fotografía?:


 


 





 




 









lunes, 1 de marzo de 2021

“Desayuno con diamantes”.

   Desayuno con diamantes (Breakfast at Tiffany´s en su título original) es una película estadounidense de 1961, dirigida por Blake Edwards y escrita por George Axelrod en base a la novela de Truman Capote. Entre el elenco de actores que la compone se encuentra: Audrey Hepburn, George Peppard, Patricia Neal, Buddy Ebsen, Martin Balsam, Mickey Rooney, José Luis de Vilallonga y John McGiver. 


    En la película, Holly Golightly, es una joven de aspecto elegante y carácter alocado que vive en un piso en Nueva York. Cuando Holly tiene lo que ella denomina “un día rojo”, se deja caer por el mostrador de Tiffany´s, y algunas de las veces incluso hasta desayuna allí mismo. Le gusta celebrar fiestas en su piso, pasárselo bien y tiene un gato llamado Gato. Holly, aunque no se menciona de forma explícita en la película, trabaja como prostituta. Un día conoce a su nuevo vecino, el aspirante a escritor Paul Varjak. Paul también se prostituye porque depende económicamente de una mujer mayor que él que se presenta como su “decoradora”. Ambos, Holly y Paul, esconden algunos secretos del pasado y del presente, pero rápidamente conectan y empiezan a pasar mucho tiempo juntos. 


    En un principio la actriz que iba a interpretar a Holly Golightly era Marilyn Monroe, o al menos así lo deseaba Truman Capote, el autor de la obra. Pero la Fox no quiso que Monroe interpretara el personaje de una prostituta. Fue entonces cuando le ofrecieron el papel a Audrey Hepburn. Al principio, Audrey no se veía con la experiencia suficiente como para aceptar el papel, pero finalmente se echó de lleno con el proyecto dejándonos una de las mejores actuaciones de la historia del cine. 


     George Peppard tampoco fue la primera opción para interpretar a Paul Varjak. Edwards, el director, pensó que el mejor candidato era el actor de moda Steve McQueen. Pero al tener un contrato con la CBS a McQueen no le permitían trabajar con ellos. También se pensó Toni Curtis pero la productora no lo aceptó. Incluso se barajó también el nombre de Paul Newman como candidato. Finalmente el papel de Paul fue a parar en manos de George Peppard. Según he leído, el director odiaba tanto a Peppard que hasta llegó a ponerse de rodillas ante los productores para que no lo contratasen. Suena un poco drástico, ¿verdad? Pero fuera como fuese el caso es que no se salió con la suya y George Peppard sería el que terminaría compartiendo reparto con Audrey Hepburn.


    Siempre que se habla de Desayuno con diamantes se suele mencionar la actuación de Mickey Rooney interpretando al japonés Sr. Yunioshi. Su interpretación de vecino desquiciado por culpa de su vecina (Holly) es llevada un tanto a la exageración. Incluso el propio Rooney manifestó en sus memorias no sentirse orgulloso de su actuación en la película. ¿Quién sabe? Tal vez simplemente este papel no estaba hecho para él. 


     Sin lugar a dudas el estilismo, y especialmente el que viste Audrey Hepburn, es una de las claves indispensables de esta película.

    El conocido vestido negro de Holly fue diseñado por Hubert Givenchy. El diseñador fue uno de los mejores amigos de Audrey. Trabajaron juntos en todos los proyectos posibles aportándose fama de forma mutua, con la elegancia natural de Audrey y con los diseños también elegantes de Hubert. Este vestido, considerado el mejor de la historia del cine, fue subastado por 900.000 dólares a través de Christie´s en 2006.


   Otra venta interesante fue la del piso de Holly. Sí es cierto que el interior del piso fue recreado en los estudios de la Paramount, por lo que solo se utilizó su exterior. No obstante, el piso ubicado en el Upper East Side se vendió por diez millones de dólares en 2014. Al año siguiente su valor pasó a siete coma cuatro millones. 


     La conocida joyería Tiffany´s abrió en domingo para rodar las escenas. Hasta el momento no habían abierto un domingo desde el siglo anterior. Por si acaso, contrataron a cuarenta guardias armados para vigilar la tienda, por si con el ir y venir a alguien se le ocurría robar en la célebre joyería. 


    La escena inicial de Audrey observando el escaparate, inspira hoy en día a muchas mujeres a pasarse por delante de Tiffany´s. Lo hacen vestidas de Audrey Hepburn para hacerse una foto luciendo el mismo look o para grabarse imitando la mítica escena. 




    El famoso diamante amarillo de Tiffany & Co tan solo ha sido llevado por tres mujeres, Audrey Hepburn, Mary Whitehouse (en una gala en Rohode Island en el año 1957) y Lady Gaga.

    Este diamante fue llevado por Audrey Hepburn para las fotografías promocionales de la película. Años después, en 2019, la cantante y actriz Lady Gaga consiguió lucirlo en la gala de los Premios Óscars. Lady Gaga se llevó el Óscar a Mejor canción original por Shallow (canción de la película Ha nacido una estrella) llevando esta joya.

    Esta piedra de 287,42 quilates, conocida como Diamante Tiffany, está considerada uno de los descubrimientos minerales más importantes del siglo XIX. Fue encontrada en las minas Kimberley en Sudáfrica en el año 1877. La adquirió el fundador de Tiffany´s, Charles Lewis Tiffany por 18.000 dólares. Probablemente, por su antigüedad y por su historia, su coste ahora debe ser muchísimo más alto que el que tuvo en un principio.

    Con el historial que tiene no cabe duda de que probablemente es una de las joyas más importantes del mundo. 


     Según se dice en el primer borrador de la adaptación introdujeron algunas escenas X para el personaje de Paul con la intención de tener más libertad a la hora de trabajar con la extravagancia de Holly. Porque solo si se centraban en Paul se olvidarían de Holly.

 

    Hablando de censuras y recortes el que más me ha llamado la atención es el relativo a la canción Moon River.

   Por primera vez en una película le permitieron a Audrey cantar sin que doblasen su voz como en My Fair Lady (Anteriormente había cantado en Sabrina pero no sé si era o no su voz real, porque de ser así ésta no sería realmente la primera vez que canta en una película). El caso es que con Desayuno con diamantes descubrieron que la joven también tenía un gran talento para la canción. 

   La canción Moon River fue escrita por Johnny Mercer y compuesta por Henry Mancini. Mercer quiso llamarla en un principio Blue River hasta que se dio cuenda de que ya existían otras llamadas así. Según dijo tardó un mes en encontrar la melodía porque, según él, le costaba entender que Holly cantase en una escalera de incendios.

   Tras ver por primera vez la película, el presidente de la Paramount, Marty Rankin, quiso eliminar esta escena. Suerte que Audrey Hepburn fue aguda, se levantó y dijo: “Por encima de mi cadáver”. Gracias a la insistencia de la actriz se conservó una de las escenas musicales más célebres de la historia del cine.

   Moon River se llevó el Premio Óscar en la categoría de Mejor canción original. También ganó el Grammy por grabación del año.

Os dejo con un enlace a la escena en la que Audrey Hepburn canta Moon River:



     La conocida escena de la fiesta se rodó en los estudios de la Paramount en seis días. Los asistentes a la fiesta eran amigos de Blake Edwards, el director, a quienes les ofrecieron 450 litros de refrescos, champán, 60 cajetillas de tabaco, perritos calientes, todo tipo de fiambres, patatas fritas y bocadillos. Además contrataron a un apicultor para crear el ambiente humeante de la casa.  


     Desayuno con diamantes obtuvo hasta cinco nominaciones a los Óscar: Mejor actriz para Audrey Hepburn, Mejor guión adaptado para George Axelrod, Mejor dirección artística en color, Mejor música y Mejor canción. Finalmente Henry Mancini se llevó el Óscar a Mejor música; y Johnny Merecer y Henry Mancini se llevaron el Óscar Mejor canción por Moon River. Los Premios David di Donatello nominaron a Audrey Hepburn en la categoría de Mejor actriz extranjera. El Sindicato de Directores (DGA) nominó a Blake Edwards como Mejor director. A su vez el Sindicato de Guionistas (WGA) nominó a George Axelrod como Mejor guión de comedia. Además, la canción Moon River se llevó el Golden Laurel, y la banda sonora obtuvo un Grammy como Mejor música de cine o televisión. 


    Desayuno con diamantes es una película imprescindible. Se trata de un auténtico clásico del cine, además del trabajo más conocido de Audrey Hepburn. Tanto la película, como el papel de la actriz, y su icónica ropa, han servido de modelo e inspiración en infinitos sectores.

    Seguiremos la semana que viene con una nueva película de Audrey Hepburn, ya que este mes, el mes de la mujer, lo dedicaremos exclusivamente a esta excelente actriz. 


“No quisiera ofenderle pero la señorita opina que los brillantes son de mal gusto”.

Paul Varjak

“Desayuno con diamantes”.

 

“No se puede leer una cosa así sin llevar los labios pintados”.

Holly Golightly.

“Desayuno con diamantes”.



Te recomiendo también mi post acerca de Películas sobre el voto femenino:

https://blogretratosdecine.blogspot.com/2020/03/peliculas-sobre-el-voto-femenino.html

Y mi post sobre Sufragistas:

https://blogretratosdecine.blogspot.com/2019/03/sufragistas.html